Infanta Cristina de Borbón: ¿inocente o culpable?

Pareceré insistente hoy con el tema de la infanta, pero es que las cartas astrales natales de los royals son especialmente interesantes para el estudio de la Astrología porque contamos con horas de nacimiento fiables y hechos constatables. Más allá de que sus asistentes nos presenten una versión maquillada de sus vidas y temperamentos, sabemos con certeza cuándo y dónde se producen los acontecimientos fundamentales de su vida: nacimiento y muerte, matrimonio e hijos, honores y pleitos. Aquí no hay posible ambigüedad: sabemos con certeza que doña Cristina se encuentra en los juzgados de Palma de Mallorca todavía a esta hora.Cristina-de-Borbón_natal Infanta Cristina de Borbón: ¿inocente o culpable?

Ben Ragel, en El Libro Conplido en los Iudizios de las Estrellas , nos aclara cómo averiguar si alguien es honrado o no y la calidad de su fama e imagen pública. Ya comenté estos aspectos basándome en Ben Ragel en el post sobre Iñaki Urdangarin.

Consultamos la parte del libro referente a los nacimientos, concretamente en los capítulos consecutivos 8. La Casa IX y sus significados y  9. La observancia de la Ley y la fidelidad, si será fiel o leal. Como se trata de Astrología Tradicional, antes que el regente del signo que ocupa la cúspide de la Casa IX, hay que observar los regentes de la triplicidad de ese signo. En la de la infanta, Tauro ocupa la IX. Los tres regentes de la triplicidad son, por este orden, Venus, Luna y Marte.

Ben Ragel explica que el primer regente se refiere a los viajes, el segundo regente al honor, reputación y acato a la ley y el tercero a la capacidad profética. Nos interesa, pues, el segundo regente, la Luna. Dice Ben Ragel:

Si el segundo Regente de esta triplicidad se encuentra bien situado, dignificado, con poder, en buen estado, afortunado y en recepción, quiere decir que el nativo será de fiar y nombrado por bueno, justo, religioso y respetuoso con las Leyes; y de no ser así, será poco fiable y tenido por malvado, malhechor o descreído.

La Luna natal de la infanta se halla en Sagitario en la Casa IV, la del padre y la familia de origen, con lo que su sentido de la legalidad está vinculada a esta esfera. También que su honor afecta a de su familia. Respecto a la dignidad esencial, la Luna tiene la mínima, que es la de face o decanato, lo que la libra de la consideración de peregrina. De todos modos, la escasa dignidad de decanato se traduce con cierta angustia por el temor a la pérdida de lo poco que todavía se posee. Pero la Luna podría verse reforzada si su dispositor estuviese digno, en buen estado. El dispositor es Júpiter, exiliado en Géminis, conjunto al ángulo del Medio Cielo (vida pública) y regente también de la Casa VII, la del matrimonio y los pleitos, precisamente. La oposición de la Luna a Júpiter produce excesos y falta de moderación en la conducta.

Esta Luna acumula factores negativos: además de la oposición a Júpiter, sólo realiza aspectos tensos, entre ellos a los dos maléficos de la carta, estando situado el peor, Marte (por tratarse de carta diurna) en la Casa I, la que precisamente representa a la infanta, su físico, temperamento y modo de conducirse en la vida. Estos aspectos afligen a la Luna y perjudican los significados que estamos analizando. Por añadidura, la Luna está conjunta al Nodo Sur que es tradicionalmente negativo. En general, ambos nodos representan turbulencias en las casas que ocupan. En la Casa IV creo que representa muy gráficamente, por un lado, la entrada y salida de gentes (los funcionarios, sirvientes, agentes) en la casa natal de la infanta, el trajín de servidores que la rodeaban y sobre los que ella no tenía ningún control (el nodo sin cabeza) pero a los que ella tampoco trató de manera personal. Por otro, la crianza de cara al público (Luna), un factor anulador de la normalidad. Son factores desestabilizadores y despersonalizadores y dañan la Luna, que en esencia es todo lo contrario, puesto que en la carta representa la empatía y la auto imagen.

Muy gráficamente, los aspectos tensos de Marte y Júpiter producen impulsividad, agresividad y excesos. En esta carta, es Saturno, el planeta de la restricción y los límites, el que obliga a poner el freno. Saturno está en la Casa VII, por lo que tanto puede representar circunstancias vividas por su marido como el juez o la instrucción del ‘caso Noos’, porque también es la casa de los litigios. En realidad, tanto lo primero como lo segundo son lo mismo. La primera fecha para esta declaración, establecida para el 8 de marzo, tenía el Sol de tránsito en 17 de Piscis, justo sobre el Saturno de la carta.

Seguimos con el capítulo 9. Ben Ragel recomienda analizar las casas III y IX, que son las “Casas donde se ven la Ley y la lealtad”. Para sintetizar, tomo los elementos principales de lo que Ragel propone revisar.

Mercurio es el regente de la parte de la Ley, al que le perjudica estar combusto, aunque tratándose de Mercurio esta condición pienso que no tiene la gravedad como cuando es un planeta húmedo el que se une al Sol. Pero resulta que Mercurio tiene “poder y significado propios en lo que se refiere a la Ley y la lealtad, aparte de los otros planetas”, mientras que resulta ser el planeta regente de la carta de la infanta, por lo que en esta natividad es doblemente relevante en este asunto. Ben Ragel dice que hay que fijarse en Mercurio y en “qué relación tiene con los otros [planetas] y con cuál de ellos tiene una relación más estrecha”. Resulta que la “relación más estrecha” la establece con Marte en Casa I (físico, identidad, personalidad) a través de una cuadratura. Esto es lo que dice Ben Ragel de esta especial vinculación:

Si se encuentra Mercurio en el domicilio de Marte o formando aspecto por cuadratura u oposición, el nativo será matador, cruel y malhechor, desleal y despreciativo con las leyes. Si el aspecto es de trígono o sextil [los considerados aspectos fáciles o fluidos, no tensos], quiere decir que el nativo inventará mentiras y las adornará y anunciará noticias que no ocurrieron.

Así, sin paliativos. Que conste que lo dice Ben Ragel, que lleva ya muchos siglos en el paraíso de los astrólogos. Me ha parecido interesante incluir el aspecto de sextil o trígono porque a pesar de ser considerados fáciles y fluidos, no tensos, no libran aquí de la mala (Marte) idea (Mercurio). Y ya hemos visto antes el estado de la Luna.

La regencia de Mercurio sobre la Casa I y la ubicación de Marte en esta misma casa hacen que este aspecto sea nuclear en la personalidad de la infanta. Marte es, además, el regente de la Casa III de la hija del rey, relevante a la hora de analizar la Ley y la lealtad. También la honestidad en la comunicación y los fines a los que la dedica. Aunque Ben Ragel lo escribió en el Conplido, no digo yo que la infanta pueda llegar tan lejos como para matar (sobre todo para que no me cierren el blog), pero según este texto se deduce que las actuaciones ilícitas no serían puntuales o derivadas de las malas compañías, sino inherentes a su temperamento y constantes en su proceder a lo largo de la vida. La angularidad de ambos planetas es la que confiere la fuerza accidental para actuar, es decir, la ocasión o la oportunidad para que esta cuadratura se manifieste. A la lectura de este texto, me surgen nuevas preguntas en relación al temperamento y costumbres de su Alteza Real la Infanta Cristina de Borbón.

Por cierto, el famoso “paseíllo”.

Han proliferado constantes comentarios y debates en todos los medios sobre el modo en que debía recorrer el famoso tramo de callejón hasta acceder al juzgado. No es asunto casual ni baladí. La infanta es una nativa solar de Géminis, signo además situado en el Medio Cielo, que es la máxima proyección social para cualquier nativ@. Precediendo al Sol está Júpiter, oriental y exiliado (indigno). Resulta que Géminis es el signo de los caminos, de los dobles trayectos (signo doble o mutable). Precisamente hoy se encuentra la Luna de tránsito en Géminis, conjunta a estas horas con Aldebarán y acercándose al indigno Júpiter natal de doña Cristina. Esta ubicación de la Luna actual de tránsito es la de la sizigia prenatal de la infanta, que consistió en un eclipse solar total en 9º 13′ de Géminis y que premonitoriamente se ubicó muy cerca de su Medio Cielo en el momento del nacimiento.

Los símbolos se manifiestan en el plano real, casi con tozudez. Finalmente no han sido otros significados de Géminis (ingenio, conversación brillante, sentido del humor, capacidad de narrativa, publicación de libros…) los que la han hecho destacar hasta el momento, sino que ha resultado ser una imputación (Júpiter regente de la VII -litigios- conjunto al Medio Cielo); y un camino, calle o callejón, el escenario de la indignidad (Júpiter exiliado), el del mayor protagonismo (el brillo del Sol) personal alcanzado hasta ahora por la segunda hija de los reyes de España, la más “discreta” hasta el momento y siempre por detrás de sus herman@s, puesto que es la última entre ell@s en el orden sucesorio a la corona.

2 comentarios sobre “Infanta Cristina de Borbón: ¿inocente o culpable?”

  1. Felicidades, es el mejor análisis astrológico, el más claro, el más amplio, el más certero, que he leído hasta ahora sobre esta mujer. Muchas gracias.

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