Archivo de la etiqueta: doriforia

La custodia planetaria y otras cuestiones en la carta de J.F. Kennedy

De haber seguido con vida, John Fitzgerald Kennedy habría cumplido hoy 96 años. Una edad avanzada, pero no exagerada para sus genes, dado que su madre, la matriarca Rose, habitó el mundo durante 104 y su abuela materna Mary Josephine cumplió los 98. Su cumpleaños me sirve de excusa para comentar algunos aspectos de su carta que me parecen interesantes.

PX-93-49-P16 La custodia planetaria y otras cuestiones en la carta de J.F. Kennedy
En esta foto ya destaca John (segundo por la derecha), el segundo hijo y futuro presidente. Ted, el noveno, no había nacido todavía.

A diferencia de sus predecesoras, JFK arrastraba desde la infancia una salud muy deficiente que escondía bajo una máscara vigorosa, radiante y muy bien promocionada. A priori no sabemos el tiempo que hubiese vivido si se hubiera desarrollado su vida hasta el final de manera natural, aunque es bien sabido que murió asesinado a la edad de 46 años. Sigue leyendo La custodia planetaria y otras cuestiones en la carta de J.F. Kennedy

Steve Jobs

Usando una expresión muy recurrida, podríamos decir que comienzan a apagarse los ecos de la noticia del fallecimiento de Steve Jobs, fundador de Apple y de Pixar, y una de las personas más influyentes del mundo durante casi tres décadas.

Conforme baja la marea emocional, la retirada de las aguas ha dejado a la vista también las imperfecciones del genio: que si fue un jefe agrio y exigente, que si era muy creativo pero no hasta el punto de ser considerado un Einstein porque no inventó nada, que si al fin y al cabo no fue más que un empresario que se enriqueció…

En estos tiempos, las beatificaciones -y a veces las subsiguientes desmitificaciones- van rápido. Ahí tenemos el ejemplo del primer escalafón en la subida a los altares de Juan Pablo II este mismo año en Roma durante una hermosa y excepcional doriforia. Sigue leyendo Steve Jobs

Comentarios post boda real de Guillermo y Catalina

Pasada la boda y sus fastos, para completar mi anterior entrada sobre este tema comento algunos puntos que me parecen interesantes en relación con su carta astral, ahora que ya se ha visto cómo se han materializado.

  • La reina Isabel encarnó efectivamente ese Sol en Tauro, vistiendo de amarillo, cuyo abrigo llevaba unas cuentas cosidas como si se tratara de los «rayos del sol» (dicho en ¡Hola!) dispuestas en forma radial alrededor del cuello y con un sombrero muy sencillo de copa y ala redondas, circulares, amarillo también, es decir, que parecía llevar el «disco solar» a la manera de santos cristianos y divinidades egipcias. De hecho, las coronas derivan del simbolismo solar y sus rayos.
  • El novio representó ese Marte X Aries tan relevante al llevar un uniforme con una llamativa chaqueta roja. El novio fue muy protagonista, casi más que la novia (lo explico más adelante).
  • Venus, el planeta «asistente» de la Luna (la otra reina de la carta, explicado en el post anterior), estuvo encarnada en la hermana de la novia, que le hacía de asistente y caminaba justo detrás de ella. Tuvo un gran protagonismo (Venus en X conjunta al MC) y en todo el mundo se ha comentado de ella precisamente su belleza.
  • La novia iba impecable pero llevaba un vestido que algunos han calificado de demasiado sencillo. Entre el uniforme de Guillermo y el protagonismo de la dama de honor, hubo algún periodista de TVE que llegó a comentar que había quedado algo eclipsada, cosa impensable a priori. Esto concuerda con lo dicho sobre la debilidad de los significadores de la novia: la Luna menguando y VOC y la Saturno retrógrado (¿se arrepentirá de este matrimonio?).
  • La Luna menguante en Piscis, casa VIII y VOC pudo representar también a la fallecida madre del novio, la princesa Diana, como símbolo declinante. Se ha dicho en prensa que ésta era una boda para pasar página y superar los peores episodios del pasado.

Viendo la boda en tiempo real,

  • el momento de la llegada del Medio Cielo al Venus de la carta coincidió con la reunión de los novios frente al altar;
  • la llegada del MC sobre Mercurio marcó el inicio de la única lectura de la boda, efectuada por el hermano de la novia y
  • el MC sobre Marte conjunto a Júpiter señaló ¡el inicio del himno nacional británico!
  • el MC sobre el Sol coincidió con los novios en palacio ya, según nos dijeron, haciéndose las fotos oficiales y recibiendo invitados, pero esto es algo que no tuvo imágenes públicas hasta más tarde. Lo interesante de esto es que las fotos oficiales se realizaron, lógicamente, en el salón del trono, con ellos posando estratégicamente frente a las dos sillas, cuya relación con el simbolismo solar (rey) es evidente. Esas fotos suponen una “entronización” simbólica.

Desde el inicio de la ceremonia (11 h. BST) hasta el momento de cerrar el balcón tras el saludo de los novios, el Ascendente estuvo en Leo (más simbolismo regio) en todo momento. El instante cumbre de salida de los novios al balcón del emblemático Buckingham junto a toda la familia real coincidió con el MC en el grado 15 de Tauro, grado muy asociado al poder por hallarse precisamente a mitad del signo fijo. La asociación de estos grados al poder y al colectivo es el tema de mi ponencia el próximo 12 de junio en el Congreso Ibérico de Astrología en Barcelona.

Fanfarrias y doriforias para una boda real

El próximo 29 de abril, día de Venus, a la hora de Júpiter, se casan Guillermo y Kate en la Abadía de Westminster. Si las audiencias fueron masivas en la boda de sus padres, ésta no se quedará atrás. Gracias a la profusión de dispositivos audiovisuales de todo tipo y a la calculadísima promoción de la boda (es decir, de la monarquía británica) vía Internet (Urano conjunto al MC, Mercurio reg. III en X), se calcula que un 25% de la población mundial -republican@s incluid@s- visualizará el magno evento. Creo que está justificado que veamos esta carta no ya como la de una boda, sino la de un acontecimiento con repercusión global para el que serían válidas las asignaciones de la Astrología Mundana. Sigue leyendo Fanfarrias y doriforias para una boda real