El desastre de Chernóbil

Chernobyl, la serie de HBO, está causando un gran impacto, lo que resulta lógico. La realización es impecable, retratando una URSS en sus últimos años y mostrando hechos gravísimos y todavía poco conocidos. Como más tarde en Fukushima, se trata de un desastre que ha causado un perjuicio muy duradero y de proporciones difíciles de precisar. La estoy viendo este fin de semana. Aprovecho para comentar los puntos que me parecen más relevantes de la carta del momento de la explosión en la planta nuclear. Me parece especialmente interesante por lo que creo que ayuda a explicar el papel de los planetas ubicados más allá de Saturno en su representación de la era moderna.

La Wikipedia recoge las 1:23:40 hora local como el momento de la explosión. La carta correspondiente muestra el Ascendente en Sagitario encuadrado por maléficos y en conjunción partil con Urano, el planeta más fuertemente señalado de la carta por esta angularidad. Los otros dos maléficos angulares (Placidus) son Plutón y Marte, que comentaré después. El regente del Ascendente es Júpiter, en precario en esta carta a pesar de hallarse en su domicilio. En Piscis, señala el elemento agua, indispensable para el funcionamiento del reactor y que llega a suponer un problema de primera magnitud a raíz de la explosión. Júpiter se encuentra fuera de secta, casi cadente y dañado por Saturno y Marte. Del primero recibe una cuadratura en posición superior; del segundo, un sextil desde Capricornio, signo de caída de Júpiter. Marte también daña a Mercurio cadente desde una cuadratura superior, siendo Mercurio el regente de la Fortuna.

desastre-de-Chernóbil-1024x723 El desastre de Chernóbil

Casualmente, como se explica en la serie de HBO, el combustible principal de la planta nuclear era el Uranio-235; curioso, cómo se materializan los símbolos astrológicos. Además, tenemos la vinculación de Urano (conjunto al Ascendente) con la electricidad: la explosión se produjo durante un test sobre la generación de “energía eléctrica de la turbina de vapor después de la pérdida de suministro de energía eléctrica principal del reactor” (Wikipedia).

La explosión se produjo día y medio después de la sizigia de la carta: el eclipse lunar total del 24 de abril sobre Plutón en Escorpio, caída de la Luna y por lo tanto, uno de los signos donde salen perjudicadas las asociaciones lunares: población en general, crianza, alimentación, seguridad, agua, líquidos… Escorpio “gobierna los lugares malolientes y las aguas estancadas” (Ben Ezra, Libro de los Juicios de las Estrellas), es decir, lugares insalubres y contaminados; sumemos el peligro ya comentado que supusieron los depósitos de agua de la planta nuclear. También, mientras los eclipses solares se cree que señalan personajes destacados, los lunares parecen afectar más al público (la masa anónima). Plutón, marcado por el eclipse, fue descubierto en el siglo XX y trasciende los límites saturninos. Se lo suele vincular con la energía nuclear y creo que también lo está con la contaminación potencial que lleva aparejada.

Sobre el estado de la Luna de la carta, que en carta natal representa el cuerpo y en carta mundana, el cuerpo social:

  • La Luna se halla en Escorpio, signo de su caída, que ya hemos comentado que hace prever sufrimiento para la población, que es además de tipo plutoniano por la influencia de la sizigia previa.
  • La mala recepción de la Luna por parte de su dispositor Marte, regente de Escorpio, que se encuentra en Capricornio, signo de exilio de la Luna; así, la ubicación por signo de la Luna empeora considerablemente.
  • Capricornio, ubicación de Marte, es el VIII signo desde Fortuna y por lo tanto, implicado en mortandad; pensemos en el potencial de Marte exaltado en Capricornio en una casa de muerte.
  • La cosa todavía puede empeorar más: Saturno, regente del lugar fatal (VIII desde Fortuna) y el peor maléfico de la secta nocturna, es el custodio de la Luna (asciende tras ella).

La Luna se dirige hacia la oposición con Venus en los últimos grados de Tauro (casi zona crítica), el último aspecto que le queda por hacer antes de cambiar de signo. La Luna, por su velocidad, es la gran ‘trasladora’ de la luz en la carta y acarrea todo lo ‘recibido’ en su recorrido para llevárselo a Venus en Tauro. También el Sol está en Tauro; además, el astro queda dañado por la oposición de Plutón, eco del reciente eclipse lunar. Resulta que la parte del cuerpo más vulnerable a la radiación y que antes la recibe es la glándula tiroides, alojada en el cuello, zona de Tauro. La serie muestra la toma de yodo ‘sano’ como primer y urgente remedio para atajar el efecto de la radiación sobre la glándula.

Es de destacar el protagonismo de los maléficos en esta carta, tanto de los clásicos (Saturno y Marte) como de los tres planetas transaturninos, Urano, Neptuno y Plutón, análogos a las tecnologías modernas y las energías que las hacen posibles, y el riesgo de contaminación grave que llevan asociado.

El alcance de este accidente es de tipo plutoniano: la radioactividad emitida al exterior es muy perjudicial, así como insidiosa, constante, duradera (300.000 años en las cercanías de Chernóbil). Y sin fronteras.

Foto de la cabecera: “Un letrero radioactivo cuelga de un alambre de púas delante de un café en Pripyat”, de Diana Markosian (Wikimedia Commons).

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