Hermanos desaparecidos en Córdoba

Ayer lunes a mediodía escribí el texto que expongo a continuación, que no quise publicar en ese momento porque supuestamente todavía se buscaba a unos niños vivos y no se había dicho hasta ese momento que hubiese presión policial sobre el padre. Las primeras noticias en este sentido salieron ayer por la tarde, cuando se supo que la Policía había estado registrando la finca de la familia paterna.

Es un análisis de la carta de la denuncia efectuada por el padre de dos niños tras su supuesta desaparición en un parque de Córdoba.

Al tratarse del momento de la denuncia, el Ascendente Piscis y su regente Júpiter representan al padre, que es el que realiza la acción. Júpiter va al III signo, es decir, declara y firma: el padre (Júpiter retrógrado) dice (sextil) que sus hijos (Luna reg. casa V en signo doble: dos) han desaparecido (Luna en casa XII) en el parque. Pero es llamativo que el significador del padre está retrógrado, así que sería de esperar una retractación, un arrepentimiento o revisión de lo dicho. A esto se añade que el regente del signo que ocupa Júpiter, Venus, está en Libra (cuestiones legales) pero vacío de curso y en el último grado del signo, a punto de cambiar de circunstancias, a punto de empeorar. Él establece la desaparición poco después de las 17 horas, momento en el que el sextil Luna-Júpiter ya es partil.

denuncia-desaparicic3b3n-hermanos-en-un-parque Hermanos desaparecidos en CórdobaJúpiter sextil Luna parece algo inofensivo (Júpiter es benéfico y el sextil también), más estando los dos en una recepción mutua de domicilio-exaltación; el padre puede haberse despistado, tal y como él indica. Pero es extraño y no se indica en prensa que hayan sido vistos por terceras personas en la zona puesto que lo normal es que los padres junten a sus hijos con otros niños cuando van a los parques o al menos estén en compañía de otras familias al compartir las zonas de juego; esta cautela en prensa puede tener su explicación. Aquí hay algo inquietante que nos señala la Fortuna. Los astrólogos helenísticos usaban la parte de Fortuna también como horóscopo, puesto que está asociado al bienestar físico, tanto en el sentido corporal como en el de las posesiones materiales. Usar Fortuna como horóscopo supone contar el signo donde se halla como una primera casa, un nuevo Ascendente; los signos sucesivos seguirían el orden de las casas, con sus significados.

La Fortuna de esta carta, que sería la posesión más preciada del denunciante, está a finales de la casa V (los hijos) conjunta a Marte, lo que podría señalar un daño en el cuerpo físico o, en este caso, en la extensión de su cuerpo físico: sus hijos; Marte es además regente de la casa VIII (muerte) de esta carta, y regente del IV signo (el padre) desde Fortuna. El Ascendente Piscis de la carta es el VIII signo desde Fortuna, es decir, un lugar de muerte. En ese signo se halla la Luna, en sextil a Júpiter, regente de la VIII desde Fortuna, que también representa muerte. Así que tenemos aquí al padre vinculado a la muerte de sus propios hijos.

Hay una llamativa cuadratura entre Marte y Júpiter, separativa: una disputa en el pasado. Sabemos que los padres de los niños (la madre y la hija, así como el padre y el hijo comparten el nombre: Ruth y José; los hijos son una “extensión” de la pareja formada por los padres) se separaron recientemente. Marte es el regente de IV desde Fortuna y está con la Fortuna (el padre estaba con los hijos); Júpiter está en la X desde Fortuna, lo que podría señalar a la madre. Ella, además, acaba de denunciar al padre porque quizá entiende la desaparición de sus hijos como una venganza hacia ella. Esto es todo un síntoma de lo que puede haber sido ese matrimonio.

Otros elementos a considerar:

  • Saturno, el planeta más fuerte de toda la carta está en Libra en la VII (matrimonio, esposa) y en el VIII signo (muy activo en separaciones matrimoniales).
  • Mercurio y Venus aparecen conjuntos en el VIII signo, al final de la casa VII: parecen representar al niño de dos años y a la niña de seis, que se dirigen rápidamente a la casa VIII (muerte).
  • Mercurio, que es regente de la VII de esta carta (el matrimonio, la esposa) está vinculado por antiscio con la Luna (hijos), es decir, que el reflejo (antiscio) de uno está sobre la otra y viceversa: ¿indica esto que para el padre hijos y matrimonio son una misma cosa? Si además Mercurio está conjunto al destructivo punto medio Marte/Plutón, quizá la desaparición de sus hijos (Luna) significaría para él la destrucción de su esposa.
  • Venus es el almuten del Ascendente (el padre), que va al último grado de Libra. Está vacío de curso (ya no se puede hacer nada) y a punto de entrar en el signo de su exilio, Escorpio, en la casa VIII, la de la muerte. Previsiblemente el padre estaría a punto de confesar el asesinato de sus hijos y, con ello, a perder toda dignidad posible; también podría indicar que habría peligro de suicidio y de esta manera, revelaría su acción. Esto explicaría la prevención -esta vez de la Policía- que he mencionado antes puesto que una vez muerto sería mucho más complicado encontrar a los niños. Se lee en prensa cómo la familia materna colabora en este sentido al no lanzar ninguna acusación ni ataque hacia el padre. La denuncia de la madre al padre de los niños es de la madrugada del domingo, imagino que en pleno ataque de angustia. La “revelación” (tanto la confesión como el suicidio) podría quedar señalada por la llegada de la Luna a Júpiter (la tarde del jueves 13), o antes (tarde de hoy lunes 10), cuando llegue a Urano (sorpresa); quizá por la llegada de Venus en tránsito a la oposición de Júpiter y trígono a la Luna (el próximo sábado día 15). Ya se verá.

¿Dónde estarían los niños? Donde esté la Luna: en XII en Piscis, es decir, ocultos en el agua. Parece ser que cerca de la zona de la desaparición se encuentra un ramal del río Guadalquivir, que supongo que además es agua en bastante mal estado, ya que Piscis indica en desde antiguo aguas “malolientes”. La Luna no forma malos aspectos: los niños llegaron a donde están confiando en su padre, quizá participando en un juego (Júpiter reg. V signo desde Fortuna), aunque ese sextil separativo a Plutón indica un peligro oculto para ellos (Plutón está en Capricornio, signo de caída de la Luna). Cabe la posibilidad también de que hayan sido drogados, dormidos: la XII y la Luna señalan inconsciencia. Ojalá estén escondidos en algún lugar, vivos, a pesar de todas estas indicaciones y que ese sextil entre la Luna y Júpiter, estando ambos en recepción mutua de domicilio-exaltación, lleve a un final positivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *